La mano con el mayor valor gana siempre que no se exceda de 21. Si tu mano tiene un valor superior a 21 entonces te pasas y pierdes. Las cartas que van del 2 al 10 tienen el valor que indica su número, las figuras J, Q y K valen 10 y los ases tienen el valor de 11 salvo en el caso de que la mano se pase, situación en la cual valen 1. A una mano con el as valiendo 11 se le llama mano blanda porque aunque se pida otra carta no te puedes pasar.
El objetivo del juego es vencer a la banca teniendo una mano superior sin pasarse. Si el jugador se pasa pierde siempre, incluyendo el caso en el que la banca también se pase. Si se tiene una mano del mismo valor que la banca no gana ni el jugador ni la banca. El blackjack es un juego multijugador y la banca juega un juego independiente con cada uno por lo que en una misma ronda la banca puede ganar a unos y perder con otros.
La apuesta mínima varía y se indica en alguna parte de la mesa. Una vez situadas las apuestas, el crupier reparte las cartas. Le da dos cartas a cada jugador incluyéndose a si mismo. Una de las cartas del crupier esta boca arriba y la pueden ver todos los jugadores y la otra está boca abajo.
En el blackjack americano, si la carta que tiene a la vista el crupier es un as o tiene un valor de 10, el crupier mira la carta que tiene boca abajo para comprobar si tiene o no blackjack. Esto sucede antes de que los jugadores jueguen, pero después les ofrece a los jugadores la posibilidad de rendirse. Si el crupier tiene blackjack los jugadores pierden sus apuestas iniciales excepto aquellos que también tengan blackjack. Esta parte del juego varía dependiendo de la modalidad de blackjack.
Una mano de dos cartas que sume 21 es automáticamente una mano ganadora (salvo que la banca también tenga blackjack). Normalmente esta mano se paga 3 a 2. Algunos casinos solo ofrecen un pago de 6 a 5 pero suelen ser modalidades de blackjack que se juegan con un solo mazo. Esta reducción aumenta la ventaja de la banca.
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